Trasplante de Córnea


Trasplante de Córnea

Gracias a los avances de la microcirugía ocular, el buen funcionamiento de los Bancos de Ojos, y la generosidad de los donantes de órganos, el trasplante de córnea es una técnica quirúrgica que se practica con excelentes resultados para el tratamiento de las enfermedades corneales y permite recuperar la transparencia del ojo y con ello la función visual.

¿En qué consiste?

En reemplazar la parte central de la córnea enferma (receptor) por una córnea sana (donante) del mismo diámetro. Requiere de 16 suturas radiales para cerrar la herida circular (ver figuras). Normalmente se puede realizar con anestesia local y de forma totalmente ambulatoria.

¿De dónde proceden las córneas?

De pacientes fallecidos que han donado sus ojos a los bancos de ojos (En Cataluña existen el BST ubicado en el Hospital Vall d’Hebron, TSF ubicado en el Hospital Clínic y el Centro de Oftalmología Barraquer).

¿Existe riesgo de transmisión de enfermedades?

Los bancos de ojos se encargan de descartar la presencia de enfermedades transmisibles según la legislación vigente, en todo paciente donante, incluso después de su fallecimiento.

¿Qué riesgos existen?

Como en toda intervención quirúrgica existen riesgos porcentualmente pequeños de infecciones y hemorragias. Además existe un riesgo de que la córnea, debido a su naturaleza, se opacifique con el tiempo debido a una reacción de rechazo. La recuperación visual puede ser muy lenta y requerir gafas o lentes de contacto para recuperar toda la agudeza visual, ya que es frecuente la presencia de astigmatismo no estable hasta la retirada total de la sutura, que no se produce nunca antes de pasado un año desde la intervención.

¿Cuándo es necesario realizar un trasplante de córnea?

Las enfermedades corneales afectan a la parte más anterior del ojo, la córnea, lente biológica transparente que permite el paso de la luz hacia la retina y posibilita la función visual. Muchos pacientes sufren enfermedades corneales congénitas o adquiridas como traumatismos o infecciones, que alteran la transparencia y/o la forma de la córnea disminuyendo la visión o produciendo prácticamente la ceguera. El trasplante de córnea permite recuperar la visión a todos estos pacientes. De todas formas, el trasplante de córnea acostumbra a ser la última opción, y siempre hay que agotar las otras medidas terapéuticas. Entre las enfermedades de la córnea se encuentran las Distrofias y las Ectasias. Las Distrofias pueden afectar a las distintas capas corneales: epitelio (Distrofias epiteliales), estroma (Distrofias estromales) o endotelio (Distrofias endoteliales). El queratocono es la ectasia corneal mas frecuente. También es muy frecuente la afectación corneal por infecciones víricas (Herpes simple), bacterianas, por hongos, o incluso por parásitos (Acanthamoeba, en usuarios de lentes de contacto).

¿Existe una alternativa mejor?

En algunos casos es posible realizar ya hoy en día un trasplante parcial de la córnea (queratoplastia lamelar endotelial, conocida como DSAEK por sus siglas en Inglés) en la que se introduce en el ojo sólo una parte de la córnea y se adhiere a la parte sana de la córnea del receptor. No requiere suturas y la recuperación es más rápida. Pero también existe el riesgo que la córnea donante no se adhiera y requiera un segundo trasplante para restaurar la transparencia.