Retina


Retina

Está localizada en la parte más interna y posterior del ojo. Se asemeja a una película fotográfica que transforma los estímulos luminosos en impulsos nerviosos que a través del nervio óptico llegan al cerebro donde se produce la percepción visual.


Enfermedades Retinianas más importantes

Desprendimiento de Retina

Se suele manifestar principalmente por la sensación de visión de moscas volantes y/o luces similares a relámpagos asociados posteriormente a la pérdida de una parte del campo visual y/o disminución de la visión. La rapidez en el diagnóstico es fundamental para mejorar el pronóstico de la función visual. Si existe un desgarro muy localizado, se puede tratar mediante fotocoagulación láser, evitando así la cirugía. Si por el contrario ya está más evolucionado se realiza cirugía escleral y/o vitrectomía de una forma ambulatoria sin necesidad de ingreso.

Degeneración Macular Asociada a la Edad-DMAE

Esta enfermedad está asociada al envejecimiento. Se manifiesta por la aparición de disminución de la visión, deformación de las imágenes y/o la existencia de manchas fijas en la zona central de la visión. En función del tipo de DMAE se pueden realizar determinados tratamientos (actualmente el tratamiento de elección seleccionando los casos son las inyecciones intravítreas).  Es muy importante el consultar urgentemente con el oftalmólogo ante la aparición de estos síntomas.

Retinopatía diabética-RD

Es una de las causas más importantes de ceguera en los países desarrollados. A todo paciente diabético se le deben hacer controles de su fondo de ojo aunque no existan pérdidas de visión, ya que puede tener lesiones y un diagnóstico y tratamiento precoz puede evitar la ceguera. Se recomienda realizar examen del fondo de ojo a todo paciente diagnosticado de diabetes del adulto en el momento del diagnóstico y a los  5 años del diagnóstico en pacientes con diabetes juvenil.  Existen diferentes estadios en la R.D. y mediante la fotocoagulación láser se pueden intentar frenar para evitar una mayor pérdida visual.

Paciente con RD con Panfotocoagulación retiniana

Embolia de la arteria central de la retina y trombosis venosas retinianas

Provocan una importante disminución de la agudeza visual. Es muy importante el acudir urgentemente al oftalmólogo ante una disminución súbita de la visión ya que a veces se pueden minimizar las secuelas ante una rápida actuación médica. No obstante se trata de patologías oculares muy graves con graves secuelas en la función visual en todos los casos.

Fondo de ojo de paciente con trombosis retiniana

DMAE – Tratamientos revolucionarios: Fármacos antiangiogénicos.

Prevenir la DMAE con vitaminas y antioxidantes

Un aspecto muy importante de esta enfermedad es su prevención. La DMAE se ha relacionado con el estrés oxidativo de los tejidos. Ello queda reflejado en que la edad es el primer factor de riesgo, y el tabaco el segundo, que provoca una altísima concentración de radicales libres que aumentan el estado oxidativo del cuerpo. En otras palabras, el tabaco favorece el envejecimiento de los tejidos. Últimamente se habla mucho de los antioxidantes y de las vitaminas. Se ha podido demostrar que los suplementos de vitaminas y antioxidantes (Vitamina C, Vitamina E, beta-caroteno, zinc y cobre) reducen el riesgo de sufrir las formas graves de la enfermedad, las formas exudativas, en un 25%, y en evitar pérdida de visión en un 19%. También cada vez hay más evidencia del papel protector de los suplementos de luteína y muy especialmente de los ácidos grasos insaturados omega 3 (DHA/EPA) en esta enfermedad. Se van conociendo diferentes mecanismos a nivel de las células de los vasos sanguíneos y a nivel de las plaquetas por los cuales los ácidos grasos omega 3 tienen un efecto antiangiogénico, neuroprotector y antiinflamatorio a nivel microvascular.

Detección precoz de la DMAE

Otro aspecto crucial en la lucha contra la pérdida de visión causada por la DMAE es su detección precoz. En medicina se hace mucho hincapié en este aspecto, pero es especialmente importante en aquellas enfermedades degenerativas que no tienen curación y en las que el éxito de los tratamientos consiste en abortar la progresión de las mismas. Ahora ya disponemos de los fármacos antiangiogénicos como el ranibizumab, eficaz en detener las formas graves exudativas de la DMAE. No obstante,  para conseguir visiones finales buenas es muy necesario no partir de visiones muy deterioradas. Hay que iniciar el tratamiento lo antes posible ya que de esta forma muchos de nuestros pacientes podrán seguir leyendo, conduciendo, disfrutando de su independencia personal a pesar de sufrir una enfermedad muy seria, con la que hasta no hace mucho la pérdida de visión grave era lo más habitual.

Consejos útiles en pacientes con degeneración macular asociada a la edad (DMAE)

Por desgracia no existe ningún tratamiento que prevenga la aparición de la DMAE. Existen una serie de recomendaciones que pueden hacer retrasar o enlentecer su progresión:

  • Para evitar el empeoramiento de la visión asegúrese de que lleva una correcta graduación y es recomendable que en su casa disponga de una buena iluminación.
  • Se recomienda una dieta rica en frutas y verduras frescas, que contienen antioxidantes y son pobres en grasas animales. Existen unos suplementos vitamínicos ricos en antioxidantes (Vitaminas A, C y E, luteína, zeaxantina y minerales como el cinc, cobre, manganeso, magnesio etc..). En ocasiones el oftalmólogo los puede recetar, especialmente cuando la dieta del paciente no es muy variada, aunque no es imprescindible hacerlo.
  • Utilice gafas de sol (preferiblemente compradas en una óptica) para evitar la acción directa de los rayos solares sobre la retina.
  • Realice visitas al oftalmólogo de manera periódica a partir de los 60 años, sobretodo si tiene algún antecedente de algún familiar que haya padecido la enfermedad.
  • Por último es importante que las personas mayores realicen el ejercicio de mirar determinados objetos con un ojo tapado, y repetirlo a continuación con el otro, siempre manteniendo uno de los ojos tapado. Es útil en estos casos la rejilla de Amsler, pues si vemos sus líneas torcidas puede hacernos sospechar la presencia de DMAE.

Deformación de las líneas en el Test de Amsler en un paciente con DMAE