Queratitis Punctata


Queratitis Punctata

La Queratitis Punctata o Queratopatía punteada es una alteración benigna de la parte más externa de la córnea: el epitelio corneal. Es un trastorno bastante frecuente y habitualmente cura en pocos días. Suele ser frecuente en casos de pacientes que esquían o toman el sol sin protección ocular, aunque las causas de esta alteración suelen ser multiples: inflamatorias (uso de lentillas), alteraciones en el párpado (blefaritis, síndrome del párpado laxo, etc.), conjuntivitis crónica o tóxica… No obstante, la causa más frecuente en las consultas oftalmológicas suele ser el ojo seco.

Síntomas de la enfermedad

Los síntomas más habituales de este proceso son escozor, sensación de arenilla, lagrimeo… A pesar de las molestias que produce suele ser un trastorno que cura con secuelas mediante el uso de lágrimas artificiales. En pacientes portadores de lentes de contacto se recomienda interrumpir su uso durante el tratamiento de la queratitis, pues el padecer queratitis supone la presencia de múltiples puertas de entrada en la superficie de la córnea que podrían infectarse.

En la consulta del oftalmólogo, éste identificará el proceso mediante una lámpara de hendidura ( un microscopio que amplia la imagen del ojo). El oftalmólogo utiliza un colirio que contiene fluoresceina sódica a modo de colorante, y mediante el uso de una luz azul especial es capaz de evidenciar la presencia de múltiples puntitos de color amarillo. Científicamente esto es lo que se denomina queratitis punctata.

En caso de presentar molestias de tipo escozor, irritación, lagrimeo o sensación de arenilla deberá consultarse al oftalmólogo para que descarte una queratitis punctata.

Imagen con luz azul en paciente con queratitis punctata

Queratitis