Las Fiestas


Prevención y Cuidado de los Ojos

 

Recomendaciones útiles para cuidar de sus ojos en fiestas

Las festividades de ciudades y pueblos no se pueden concebir sin espectáculos pirotécnicos públicos y sin hacer uso de fuegos artificiales por las calles en la mayoría de las ocasiones, como sucede durante la festividad de la Llum en Manresa. El olor a pólvora y el rumor de las explosiones son parte de la magia de esas fechas. No obstante, para disfrutar plenamente de las fiestas sin exponerse a sufrir daños físicos es importante informar y concienciarse de las precauciones que se deben tomar en esos días para no estropearlos por llevar a cabo actuaciones poco responsables.

Existen multitud de tipos de petardos, pero absolutamente todos ellos están sujetos a posibles accidentes, por inocentes que parezcan al verlos. A nivel ocular, las lesiones podemos dividirlas en dos grandes grupos: las producidas por quemadura y las producidas por el golpe de algún elemento del propio petardo o por materiales que la explosión haga saltar desde la superficie donde estalla. Las quemaduras pueden producirse por pequeños fragmentos de papel incendiados o por cenizas que caen desde el aire después de la explosión. Al contactar con el ojo, muchas veces no da tiempo a cerrarlo y entonces contactan con la córnea produciendo un intenso dolor por la úlcera corneal que provoca. Además al parpadear y restregarse el ojo el cuerpo extraño puede quedarse incrustado en la córnea o en la conjuntiva, o bien quedarse escondido pegado por debajo del párpado superior. Esto puede pasar en las grandes concentraciones durante los disparos de fuegos artificiales o también cuando se usan petardos que ascienden encendidos.


Cuerpo extraño bajo el párpado superior (izquierda). Cuerpo extraño corneal (derecha).Cuidar sus ojos en fiestas (3)Cuidar sus ojos en fiestas (2)

Una forma de evitar que se produzcan estas lesiones es llevar gafas de sol durante el día para que hagan de escudo, e incluso vestirse con una gorra de manera que la visera detenga esas partículas encendidas antes de que contacten con el ojo.

Los días de viento son especialmente peligrosos. En ellos debe ampliarse la distancia de seguridad y sería conveniente no disparar por cuenta propia petardos que al subir hacia arriba puedan desviarse por el viento.

Cuando ya ha entrado en el ojo algún cuerpo extraño lo más importante es no frotárselo. Lo primero que se debe hacer es lavarse el ojo con abundante agua fresca y procurar mantenerlo cerrado.

Por otra parte, cuando se dispara un petardo excesivamente cerca de la cara es muy probable que se produzcan problemas. Como hemos señalado, pueden saltar cosas con violencia tras la explosión que causen lesiones oculares, a menudo importantes. La manera de proceder cuando esto sucede es idéntica a la descrita previamente. No frotarse con vehemencia el ojo y procurar mantenerlo cerrado con suavidad, enjuagarse con abundante agua y buscar asistencia lo antes posible.

En este sentido, los menores de edad deberían estar siempre vigilados de cerca. De entrada los niños menores de 5 años no deberían ni tirar por sí solos ningún tipo de fuego artificial (ni siquiera las típicas bombetas) ni participar de cerca en los disparos de otras personas. Su corta estatura y su inocencia son dos factores que les hacen especialmente vulnerables a las lesiones oculares. Los niños mayores de 5 años tampoco deberían hacer uso de cualquier petardo. Y, por supuesto, nunca estando ellos solos. Cerca del 75% de pacientes con lesiones oculares por petardos son menores de 15 años.

Las lesiones que se producen por el impacto directo de cuerpos extraños propulsados con velocidad hacia el ojo son muy diversas. Desde pequeños rasguños en la córnea hasta severas ulceraciones, derrames dentro del ojo, tatuajes corneales o incluso perforaciones del globo ocular. De todas, una de cada tres resultan en un daño ocular permanente y, aproximadamente, una de cada cuatro conducen a una pérdida de la visión.